viernes 28 de diciembre de 2007

Feliz año!!!!!!!!!!!!!!


Lo primero, sé que estoy un poco vago últimamente. Líos de trabajo y vacaciones en familia hacen que el blog esté un poco manga por hombro, así como algo descuidadas mis visitas. Espero que cuando se acaben las fiestas, vuelva todo a la normalidad. Bendita normalidad.

Este blog empezó en julio como un proyecto que buscaba comentar temas de actualidad bajo un prisma jurídico. Eso que tan mal hacen la mayoría de los periódicos, que suelen afirmar: “8 años de cárcel por robar una barra de pan”, y cuando te enteras de la realidad, resulta que el ladrón se había cargado a tres y tenía ocho condenas pendientes. Pero la realidad es que el blog ha evolucionado un poco como a él le ha dado la gana (¿me estoy volviendo loco? ¿ahora un blog tiene poderes sobre mis dedos y no escribo yo si no él?.) La idea inicial se retoma cada cierto tiempo, pero a día de hoy las entradas son un batiburrillo de cosas que me agradan más que aquello por lo que empecé.

Agradeceros a todos las visitas que habéis hecho durante este año y, sobre todo, los comentarios. He conocido a gente que merece mucho la pena, no sólo por su faceta de escritores, que también, sino por su vertiente más humana. Muchos de los blogs que leo son auténticas joyitas en formato de pequeñas cápsulas de realidad, de lo que pasa en nuestros mundos, tan alejados geográficamente y tan cercanos en la realidad de las cosas que vivimos.

Sólo quiero desearos a todos un Feliz 2008 y que todos vuestros deseos y anhelos se hagan realidad. Y si no, pues a intentarlo al año siguiente. Sólo se levantan los que se caen, y sólo se caen los que lo intentan. Así que aquí estaremos, todos, deseando poder volver a levantarnos porque eso querrá decir que, al menos, hemos intentado hacer las cosas bien. Un abrazo para ellos y besos para ellas.


viernes 21 de diciembre de 2007

Con parche en el ojo, con cara de malo


El canon. La palabra más oída estos últimos días por la red. Políticos a la caza del voto, que antes dijeron sí y ahora, con marzo a las puertas dicen no. Políticos que van de progres y deberían decir no, y dicen sí, sabiendo que los coros cuestan, que nada es gratis, que la pancarta de hace años también lleva canon. El canon. Internautas cabreados que tiran más y más de la descarga de archivos, ya que pagan por hacerlo. Y dos veces: uno a las operadoras, que al menos les dan un servicio. Otro, a los “autores”, que se reparten el pastel amigablemente, sin dar servicio alguno, más que a sus crecidos bolsillos.

La piratería, dicen. Algo que existe desde hace años, desde aquéllas cintas de casete que nos grabábamos de la radio, que nos pasaban los amigos, que nos comprábamos en el Rastro por cien pesetas. Y nadie hablaba del top manta, porque las grandes “majors” seguían llevándoselo doblado. Y repartían las migajas entre los “autores”. Migajas que se transformaban en yates, en mansiones, en cochazos, porque ya sabemos que la creación merece recompensa. Y de ahí no nos bajamos, que la tarta es muy suculenta: un país entero sometido a los designios de los “autores”. Ahora sí que ya nos han metido a todos en el saco. Lo han conseguido. Han universalizado el atraco, el robo, la auténtica y verdadera piratería de los corsarios de poca monta de la SGAE.

Ayer se aprobaba el nuevo canon digital, que viene a gravar todos aquéllos medios aptos para la grabación (sin redundancias ¿eh? Que son cosas distintas). Llámese CD, DVD, o lápiz óptico. Vamos, que mi pendrive (que palabra más fea, coño) que uso para transferir mis archivos privados de un pc a otro, viene gravado con un dinerito que va a parar a los autores: pues yo quiero mi parte, ea, que yo también soy “autor”. Pero no. Pero quizá lo más sangrante (bueno, no lo más, sino algo más) es que, a partir de ya, los móviles también vienen gravados con su impuesto revolucionario. Sí, sí, los móviles, que ya hay que echarle cojones al asunto. (Me voy calentando, respiro, un dos tres, respiro… ya).

Esto es, que los “autores” van a cobrar cuando yo me descargue una canción (dios me libre) pagando por ella, pero además cobran por si se me hubiese ocurrido hacerlo sin pasar por caja. Y cobran dos veces. Y se quedan tan anchos. Llama al 905porelcu…. Y bájate el tono de moda de Bisbi, que aunque ya ha cobrado cuando te compraste el móvil, recuerda que aún tiene que comprarse una nueva chozita en Miami, que los precios por allí están desbocados, con tanto chiquilicuatre “autor” viviendo a cuenta del cuento. Por eso digo que ahora el canon se ha universalizado. Porque… ¿quién no tiene móvil hoy en día? Si ya hay más móviles en España que habitantes… Y de cada uno de ellos, a cobrar. Eso sí, hay un estudio que dice que sólo el 10% de los usuarios usan el móvil para algo más que para hablar. Pero el 100%, a pasar por caja, a llenarles los bolsillos. Que muchos decíamos que había que cambiar el modelo de negocio para que los verdaderos autores puedan seguir ganando dinero… pero no era esto!!!!!!!!!!. Que una cosa es cambiar el modelo de negocio y otra es recaudar por la cara bonita.

Dicen que sin canon se acabará la creación. Mienten, como mintieron cuando decían que era el fin de la música cuando nació el vinilo, por que pensaban que los conciertos desaparecerían. Mienten, como mintieron cuando afirmaron que el vídeo acabaría con el cine, y ahora vaya partido que le sacan vendiendo sus películas dos veces, una en taquilla y otra para casa. Mienten, como mintieron cuando afirmaron que el demonio moderno era internet, y ahora las cadenas cuelgan las series, gratis, en la red. Mienten y roban. Esa es la única verdad. Porque robar es quedarse con lo que no es tuyo, con lo que no te pertenece, con lo ajeno. Y si yo no uso nada de lo que ahora está gravado con canon para “piratear”, como dicen ellos, los verdaderos corsarios, resulta que se están quedando, por la cara, con mi dinero. Y todo ello con el beneplácito de un Gobierno que ya sabe el precio de las pancartas. Lo jodido es que ese precio lo vamos a pagar todos.


martes 18 de diciembre de 2007

Polemizando


Suelo coger temas de los blogs que leo para hacer mis propias entradas. Y es que soy así: leo algo que me interesa, discrepo o no de lo que allí veo, y como en un comentario es muy difícil resumirlo todo, hago yo mi propia entrada. Esta vez, vengo del blog de la interrogación, donde ella escribe sobre un tema de plena actualidad: el aborto. Creemos un poquito de polémica, que luego me dice vitruvia que siempre estamos de acuerdo y lo bonito es discutir. Pues discutamos.

Empezaré diciendo que mi idea sobre el aborto no proviene de una creencia religiosa. Viene más de un tema ético, moral, alejado de la vertiente cristiana, aunque coincidente en algunos aspectos. Pero que nadie se llame a engaño: coincidir con alguien en algo no quiere ya, automáticamente, decir que se esté influenciado por él. Simplemente, coincidimos en algunos aspectos. Y eso, ni es bueno ni malo. Bueno, que me voy por las ramas.

Actualmente en España hay tres causas de despenalización del aborto: la violación, la malformación del feto y el riesgo para la madre, bien sea físico bien lo sea psicológico. Ese tercer punto es la clave: en la práctica es una puerta de entrada al aborto libre. Hoy, cualquier clínica, puede practicar abortos libres por cuanto basta con un informe psicológico sobre el riesgo que para la madre conlleva ese embarazo. Y esas clínicas tienen especialistas en plantilla que firman lo que haya que firmar. ¿Es ético? No. ¿Es profesionalmente aceptable? Ni mucho menos. Pero está ahí.

Hoy ZP propone una ley de plazos, o lo que es lo mismo: cualquier mujer puede abortar dentro de unos plazos establecidos, sin necesidad de justificación alguna. Creo que no es una modificación necesaria, puesto que ya nuestro Código Penal deja muchas vías para poder abortar. Lo que habrá es que controlar que las clínicas de verdad cumplen con la Ley, en lugar de dar permiso para acabar con una vida sin más requisito que el temporal.

¿Cuál es mi posición frente a este tema? Yo lo tengo claro: el aborto supone eliminar una vida que ya ha surgido. Los abortistas defienden que, mientras ese feto no nace, no es persona y que, por lo tanto, es responsabilidad de la mujer tenerlo o no (sólo de la mujer, porque el hombre pone la semilla y a correr, que al parecer su idea no cuenta para nada). Yo les diría que legalmente no es persona hasta que pasan 24 horas separado del seno materno, según nuestro Código Civil (cuerpo legal que reconoce derechos al nasciturus, ojo). Así que ¿por qué no se plantean que ese recién nacido pueda ser eliminado de la faz de la tierra al no haber cumplido el requisito jurídico de obtener la personalidad? Nadie se lo plantea: lo consideran un asesinato porque ya está separado del cordón umbilical. Sin embargo, consideran que es viable eliminar una vida humana, sólo por el hecho de ser dependiente todavía de su madre, de formar parte de su interior, de necesitarla para seguir creciendo. Y pocos se plantean hoy en día que eso también es la eliminación de un ser vivo. Humano. Que crecerá y poblará este mundo como cualquiera de nosotros.

Es cierto que la posición de la mujer que aborta no es sencilla. Supone tomar una decisión que la acompañará, posiblemente, mientras viva. Y que la opción de tenerlo es, en muchos casos, un auténtico suicidio tanto para ella como para el niño. No lo dudo. Del mismo modo que no dudo de la posibilidad de darlo en adopción, que ahí sí que necesitamos un reforma legal urgente que nadie se plantea. Tampoco soy partidario de meter en la cárcel a la mujer que aborta fuera de los casos legalmente contemplados. Sí al facultativo que realiza ese aborto, porque con ello se está lucrando. Dinero por muerte. Por eso, es tarea del Estado realizar esos abortos, debería serlo. Es la única manera de controlarlos, de saber que se hacen con todas las garantías sanitarias y legales.

Bueno, pues ya hay tema para discutir, que es lo bueno. Sé que muchos no estarán de acuerdo con mi opinión y lo respeto. No es un tema fácil y se encuadra dentro de ese ámbito personal de valores. Yo siempre he defendido el derecho a la vida como valor supremo de la existencia humana. Y ese valor se lo aplico también al feto porque, a fin de cuentas, está vivo.



lunes 17 de diciembre de 2007

El Conejo General del Joder Judicial


Dentro de la nueva sección “ladrillos interesantes” propuesta por Stigma, hoy toca hablar, a tenor de lo leído en “El Mundo” y en el Blog de Julio Rey (el 50% de Gallego y Rey), del Consejo General del Poder Judicial, o lo que es lo mismo, el Órgano que controla a los jueces y que está formado, sí, sí, por jueces.

El corporativismo es uno de los grandes males de la Justicia española. Un abogado no gusta de interponer demandas contra otro abogado (por aquello de que mañana me puede tocar a mí), del mismo modo que un Juez no gusta de condenar a otros jueces. Así, la inmensa mayoría de las querellas por prevaricación que se presentan acaban archivadas por los motivos más peregrinos. Y así, las quejas presentadas ante el CGPJ son tiradas a la basura porque ¿quién va a amonestar a su colega, a su compi, a su amigo? Nadie.

El BOE, cuentan, cometió dos erratas en sus páginas. En una hablaba del Consejo General de Joder Judicial (que se aproxima bastante a la situación real de la Justicia hoy en día, que más jode que ayuda), en la otra del Conejo General del Poder Judicial. Campmany pidió su unión en lo que quedaría para los anales como el Conejo General del Joder Judicial (o CGJJ), que nos da una idea muy real de lo que viene a ser el organismo de compadreos y amiguismos varios en el que se ha convertido el Órgano de control de los jueces, formado, sí, sí, por jueces.

La última es el archivo de la queja formulada contra el Juez Gómez Bermúdez (Kojak del 11-M) por revelación de secretos. Resulta que el implacable Juez que mandaba callar a abogados y criminales con el mismo énfasis, le contó a su mujer (esa que se ha aprovechado de la muerte de 192 personas y de ser la esposa del encargado de juzgar a los responsables) secretitos de alcoba que consistían en declaraciones hechas por un testigo protegido. Nada más y nada menos. Secretitos que llevaron al Ministro del Interior a aumentar la vigilancia que se hacía de dicho testigo. Nada más y nada menos. Secretitos que, por supuesto, a los señores del CGPJ les parecerá de lo más normal que se revelen mientras se cena o se yunta con la parienta, porque, como digo, deciden archivar el tema. Si total, ese testigo ya tenía seguridad ¿qué le puede importar un policía más o menos en la puerta de su casa? ¿Qué, una amenaza islamista arriba o abajo? Lo importante es que la señora del Juez (que no la señora juez), se llene los bolsillos contando eso y cien cosas más que deberían permanecer en el secreto obligado que cualquier juez debe tener respecto a los temas que debe conocer. Eso y que la calva de Kojak aparezca en todas las televisiones como aparecían años atrás las canas de Garzón, otro al que archivaron por desvelar secretitos a Pilar Urbano. Que los jueces estrella es lo que tienen. Ya se sabe que unos nacen estrellados… pero esos no son aptos, al parecer, para la carrera judicial de altas instancias.

Flaco favor hacen a una ya de por sí deplorada justicia. Deplorada por los ciudadanos que año tras año hacen de ella el organismo peor valorado. Deplorada por los profesionales que vemos cómo día tras día los Juzgados se sobrecargan más y más, haciendo de la Justicia un cachondeo inútil. Deplorada por los propios jueces, que piden más y más dinero y más y más juzgados, pero que no piden más y más horas de trabajo (por ejemplo ¿qué hace un Juez por la tarde? ¿Y un secretario judicial? Pues menos trabajar en el Juzgado, cualquier cosa, pero lo importante es que abran más juzgados para que más y más jueces y más y más funcionarios se dediquen a tocarse las pelotas a cuenta del erario público, que ya vendrá el CGPJ a amonestarles, ya si eso, ya mañana, que hoy no se expedienta pero mañana sí, como el cartel ese de no se fía).

Así que la mujer del juez tan contenta, su editorial tan feliz, los jueces bien gracias. Y el CGPJ vuelve a avergonzar a todo un país que sólo pide algo tan difícil como que la Justicia sea justa y para todos. Incluidos ellos. Aunque sólo sea para dar ejemplo.


jueves 13 de diciembre de 2007

Cárcel para los conductores... o no.


Como prometí ayer, toca hablar de la, tan traída y llevada en todos los medios comunicación, reforma del Código Penal. Ya tocaba una reforma en condiciones, lo malo es que no ha sido en condiciones. La reforma es buena para algunas cosas (establece, por fin, la responsabilidad penal de las personas jurídicas –sociedades limitadas o anónimas, etc…) pero es mala para otras (crea una nueva inseguridad jurídica por la insufrible redacción de los artículos). Ciertamente, de lo que más se ha hablado es de la inclusión de diversos delitos contra la seguridad vial, que ya era hora. Hay que mentalizarse como sea de que el coche es un arma. Como sea. Y si los puntos no valen, pues habrá que tomar medidas más drásticas. Todavía se sigue oyendo: “es muy buen conductor, por eso va a 200 por hora”. Y yo me pregunto: Si un tipo va por la calle con una pistola disparando a derecha e izquierda, sin herir a nadie, eso sí… ¿diría alguien que es muy buen tirador? ¿O diría que está como una cabra y que debe ser encerrado en algún psiquiátrico?. Pues el caso es el mismo. No nos engañemos: un coche a 190 kilómetros hora es un arma de destrucción masiva. Se puede llevar por delante a una familia entera sin que dé tiempo a decir ni mu. Por eso viene bien un pequeño susto a esos “buenos” conductores que se dedican a hacer el cafre por nuestras carreteras.

Quizá haya gente que piense que con las multas ya llega. Yo creo que no. De hecho, soy absolutamente contrario a la pena de multa como parte de cualquier Código Penal. Me explico: si soy millonario puedo cometer una serie de delitos sin que mi economía se resienta para nada. Puedo ir a 200 con el coche, puedo pegarle a alguien, puedo insultar, difamar… Sí, con dinero en el banco tengo carta blanca para delinquir sin que me repercuta demasiado (salvo unos antecedentes penales que, en muchos casos, prescriben al año). De modo que no basta con multar. Hay que igualar las penas para todos, para los que tienen dinero y para los que no lo tienen, por eso me parece una buena idea las penas de servicios a la comunidad (que veremos luego si se cumplen) o las de localización. No hay que mandar a la cárcel a todo hijo de vecino, eso también es absurdo. Pero sí darles un buen escarmiento del que no puedan escaparse pagando unos cuantos euros.

Como decía antes, el nuevo Código es un absoluto caos en su redacción. Quedan ya muy lejos los tiempos en los que los legisladores eran personas con un gran conocimiento del idioma y sabían plasmar en los textos legales exactamente lo que pretendían. No había mucho lugar a interpretaciones o a errores. Pero de un tiempo a esta parte, la redacción de nuestras leyes roza ya lo absurdo. En este caso concreto hay 2 artículos que establecen penas distintas para comportamientos similares sin que uno acabe de comprender qué es exactamente lo que los diferencia. Y ahí entramos en el terreno de la inseguridad jurídica. Por ejemplo (a ver si consigo explicarlo de forma comprensible):

El nuevo artículo 379 establece como delito la conducción a más de 50 km hora en vía urbana o a más de 70 en interurbanas de lo permitido en dichas vías y lo castiga con penas de cárcel de 3 a 6 meses o a una multa más servicios a la comunidad de 31 a 90 días (que será lo que finalmente se aplique, porque si no no vamos a tener cárceles de sobra para tanta gente). A las mismas penas se condena a los que conduzcan borrachos o drogados. Sin embargo en el artículo 380 afirma que será condenado con cárcel de 6 meses a dos años el que con temeridad manifiesta ponga en peligro la vida o la seguridad de otros, además de perder el carné por un plazo que va del año a los cuatro. Y aquí viene el problema. “Temeridad manifiesta” es lo que se llama “concepto jurídico indeterminado”, o lo que es lo mismo, un concepto que figura en la Ley pero que está sujeto a interpretaciones diversas. Así, ir a 200 por una carretera puede ser temeridad manifiesta o no serlo (depende si vas sólo por la carretera o hay 100 coches a tu alrededor). O ir con el coche por la acera… En fin, que queda a la interpretación del Juez. Para evitarlo (las leyes penales deben dejar poco margen a los jueces), el propio artículo 380 nos dice que “A los efectos del presente precepto se reputará manifiestamente temeraria la conducción en la que concurriere cualquiera de los supuestos previstos en el artículo anterior” Mmmmm, pero vamos a ver:

- Si el artículo anterior dice que es temeridad conducir bajo influencia de acohol o superando los límites de velocidad.

- Si en dicho artículo se establece para ese delito la pena de 3 a 6 meses de cárcel.

- ¿Cómo es posible que para los mismos hechos el artículo siguiente eleve esas penas de 6 meses a dos años? ¿No estamos hablando de los mismos hechos? Porque, ojo, si te pillan borracho en Madrid a las 4 de la mañana rodeado de coches ¿estás poniendo en peligro la vida de los demás? Pues sí ¿o no? ¿Y si en esa carretera por la que vas a 200, de repente te encuentras con un coche en el arcen, averiado, y no lo puedes esquivar? ¿Es temeridad manifiesta con peligro para la vida o no?. Amm, pues no se sabe. De modo que ¿cuándo se aplica una pena u otra? ¿Se deja a la libre interpretación del Juez? ¿Del abogado? ¿Del fiscal?. Madre mía, qué peligro.

Como me imagino que los periodistas se habrán quedado con la misma cara que yo al leer esto, han optado por simplificar y decir que ojito, que hay penas de 6 meses a 2 años para el que se exceda o vaya borracho. Olvidan que el artículo anterior establece otras penas distintas. ¿A cuál de los dos artículos hacemos caso?

Por último decir que mientras no haya antecedentes penales, una pena de cárcel menor de 2 años no significa acabar con tus huesos en el trullo. Eso sí, como te pases una segunda vez, vete preparando el bocata con una lima dentro. Si alguien se la quiere leer, en este enlace está.

En resumidas cuentas, otra ley necesaria que se ha hecho como el culo. Que va a traer 40 interpretaciones distintas y que será fácilmente explotada por los abogados para evitar que su cliente acabe pagando por el delito cometido. Vamos, más de lo mismo.



martes 11 de diciembre de 2007

La niebla


Hoy vengo calentito. Durante este puente hemos tenido que sufrir la niebla en Madrid. Algunos odiarán la niebla por que no pueden correr con el coche tanto como les gustaría (en vez de ir a 180 tienen que bajar a 150). Otros por que provoca atascos (si es posible provocar aún más atascos). Pero yo la odio porque las ciudades se llenan de soplapollas con la antiniebla trasera enchufada a todo trapo.

Odio esa lucecita roja que parece que se le ha estropeado la luz de freno del lado contrario. Molesta, deslumbra, confunde al conductor que va detrás. De hecho está totalmente prohibido su uso en ciudad, pero siempre hay un buen puñado de soplapollas que, a la que ven un poco de niebla, están prestos a enchufarla. Será que piensan que si no la ponen, la bombilla se funde por el poco uso. A saber. Lo único que sé es que cada vez que por ciudad, con una visibilidad perfecta, veo a algún soplapollas con la antiniebla puesta me gustaría bajarme del coche y….

Estoy estresado. Definitivamente. Un día de estos hablaré de los nuevos delitos del Código Penal. Pero hoy hago un llamamiento para que incluyan como delito el encender el antiniebla en ciudad.


miércoles 5 de diciembre de 2007

El día del Administrado Puteado


Leyendo el magnífico blog de le belvedere (que, desde ya, recomiendo encarecidamente) se me ha ocurrido hacer el día internacional del administrado puteado. ¿En qué consiste? (1) En que por un día la Administración Pública nos trate como personas y no como números; (2) en que por un día todos los que trabajan en un departamento concreto puedan acceder a los expedientes de sus compañeros para que cualquier que vaya por allí pueda verlos sin mayores problemas; (3)en que por un día los desayunos duren 15 minutos (durante los cuales se aplicará además el punto anterior para que mientras el funcionario a no esté, sus expedientes puedan ser consultados por cualquiera), en que por un día nos traten con la misma educación con la que les tratemos a ellos (sea buena o mala, que de todo hay en la viña del señor); (4) en que por un día los juicios empiecen a su hora (para eso es necesario que, previamente a ese día, los jueces traten de comprender que un juicio con 3 testigos no puede durar diez minutos); (5) en que por un día, por uno sólo, los que tenemos que lidiar frecuentemente con la Administración no tengamos que desesperarnos cada vez que tenemos que acudir a cualquiera de sus oficinas.


Me explico, aunque ya lo hace perfectamente le belvedere contando su historia:


1.- Cada vez que vas en Madrid a alguna Administración llega el tema de los números. Los funcionarios están tan acostumbrados a llamar a la gente por un número de orden, que piensan que los humanos que allí nos encontramos nos hemos transmutado en cifras que no merecen mayor atención que la que se le puede prestar a la calculadora que tienen encima de la mesa.

Pondré un ejemplo: el otro día fui a Hacienda a hacer una gestión. Allí, tras coger el correspondiente numerito, me encaminé a la zona de espera. Tras una media hora, en la que vi deambular a los funcionarios hacia la puerta en varias ocasiones, dejando vacíos sus puestos (de 7 había 3 funcionando, cuando no eran 2… ¡¡o 1!!!), me dirigí hacia la ventanilla. Mis buenos días fueron contestados con un “¿qué quiere?” lo que ya me empezó a calentar bastante. Le expliqué el tema y empezó a decirme que había que rellenar esto, lo otro y lo de más allá. Llegado un punto, yo no sabía cuál de los opciones elegir, así que le pregunté a la funcionaria de turno. “Ah, pues no lo sé – me dijo- eso es en otra ventanilla”. “¿Y tendré que volver a esperar la cola?” – Dije yo-. “Pues claro”-Me contestó como si la hubiese insultado. De modo que puse lo que me dio la gana y a rezar para que estuviese bien, sólo por no tener que esperar otra hora más. ¿Es tan difícil que todo esté centralizado en una sola ventanilla? Es más, ¿es tan difícil responder buenos días?.


2.- Aquí sí que me remito al blog de le belvedere, porque es una situación que, antes o después, padecemos todos los que lidiamos con la Administración. Sí, tú puedes ser el siguiente (léase con risa de personaje malvado de la Disney).


3.- El tema de los desayunos es un mundo genial. No hay un hora concreta. Tú puedes llegar a un juzgado a las 9 y el funcionario está desayunando. Puedes hacerlo a las 10, a las 11, a las 12 o a las 13, que el funcionario puede estar desayunando. Son los desayunos más largos que he visto en mi vida. El tiempo en el que ellos desayunan me da a mí para leer la prensa, tomarme 3 cafés y echar un mus con el resto de colegas. ¿Es tan difícil que unos puedan suplir a los que no están? Porque el problema es que los expedientes son como los cepillos de dientes: cada uno tiene los suyos y no puede compartirlos con los demás. Lo de los cepillos lo entiendo (qué asco ¿no?). Pero ¿los expedientes? ¿Quedan luego huellas dactilares si algún funcionario toca un expediente que no es suyo? ¿Saltan las alarmas? ¿Llegan los GEOS? ¿Se contagian los virus? Es algo que nunca he entendido.


4.- Amm, los juicios, ese mundo apasionante. Uno está citado a las 9 de la mañana y piensa ¡bien! Soy el primero, con lo que no tendré que esperar. Craso error, hermano. El Juez pone el primer juicio a las 9, pero a esa hora un hombre (o mujer) de prestigio como él/ella, está haciendo sus cositas (como estar en el gimnasio, que a más de uno he visto yo llegar con la bolsa de deporte a las 11 de la mañana, cuando el juicio era a las 10:30). ¡¡Que esperen los pringaos, que para eso me he tirado 5 años memorizando como un loro, coño!!. Luego está el juicio de las 13:00 horas. Ese sí que da pánico. Llegas al juzgado y ves que hay juicios señalados desde las 9. Uno cada 15 minutos. Como en vez de a las 9, han empezado a las 9:30, ya hay tres juicios con retraso. A eso le sumamos la media hora de desayuno (como poco), el cigarrito cada hora (como poco) y que ningún juicio dura 15 minutos (salvo raras excepciones) y resulta que lo que iba a empezar a las 13:00 horas, no empieza hasta las 15:00. Un día un juicio lo terminé pasando a las 20:00 horas (cierto que es una excepción, porque era un tema laboral y allí aguantan. Si llega a ser civil, a las 15:00 horas cierran puertas y a la ppp calle, que ya celebraremos dentro de 4 meses).


5.- En resumen: tú que me lees (si tú) que estás en edad de acceder a la universidad: No estudies Derecho… salvo que luego oposites y te dediques a hacerle la vida imposible a los pringaos que decidieron no chupar de la teta del Estado y trabajar. Que de todo hay, aunque parezca mentira. Y tú, amigo funcionario que me lees: No te lo tomes a mal. Que era broma. ¿A que sí? ¿A que eso no pasa? Juas, juas, que risa. Si es que soy un exagerado.


Bienvenidos al primer día del administrado puteado. Feliz día a todos los agraciados.


martes 4 de diciembre de 2007

La habitación del aburrimiento más soporífero


El cine de terror está de capa caída. Llevamos ya muchos años viendo una y otra vez la misma película de niñatos adolescentes perseguidos por asesino con máscara. Llevamos demasiado tiempo viendo como una pareja se pierde en un bosque y es atacada por nativos con ganas de sangre. Llevamos muchos años sin que los guiones de las pelis de miedo den un pequeño giro en su originalidad. Ciertamente hay excepciones, son pocas, pero alguna puede quedar en mi recuerdo, como la primera parte de Saw (la segunda y la tercera pierden el factor sorpresa, aunque me lo pasé bien viéndolas) o… En realidad, de los últimos 5 años no me acuerdo de ninguna más que me haya gustado.

Y digo esto porque ayer vi “Habitación sin Salida”. La cosa prometía porque el director es un americano que empezó trabajando en Europa y que, gracias a su éxito (supongo) ahora se dedica a dirigir en Hollywood (con lo que se le acabó la independencia). Además trabaja Kate Beckinsale, que oye, por lo menos te alegra la vista. Y encima es de miedo, así que todo encaja: director prometedor, actriz consagrada y género que me gusta.

Pues bien, la película es una auténtica MIERDA. Así, con mayúsculas. El argumento está más visto que el TBO, el ritmo es cansino a más no poder, los giros de guión son inexistentes y aún me estoy preguntando como en IMBD le dan un 6.4 de nota media. Yo no pasaría del uno.

La historia es la de siempre: un matrimonio se pierde en la América profunda y acaba en un Hotel regido por locos y asesinos. Lo demás cualquiera se lo puede imaginar. Hora y media de auténtico plomazo cinematográfico.

Cada vez que veo una peli así me acuerdo por qué dejé de ver cine actual asiduamente y me pasé a las series. Si son malas, duran sólo 40 minutos y no las vuelves a ver. Si son buenas duran años y años de diversión.